PUERTAS ABIERTAS (12 – 1 – 12). La resaca festera. Abro la “ventana” de la tele y un esplendoroso revestido Luis Bonete (LB) nos saluda preguntando “hola que tal” [¿es cosa de responder?] Recuerda la lamentable y sentida pérdida de Miguel Barnés. Informa que Conchi Díaz, ausente, se encuentra indispuesta. Están invitados en la mesa: Pilar Callado, (PC), concejala por el PSOE, al requerirle como le va con el cargo, viene a decir que está a gusto en el cargo pues desde él ha podido dar salida real a expresar sus inquietudes desde su grupo, pero que todos están ahí para servir a Almansa.Ana Tomás, (AT) veterana, expresa que lo vive con la misma renovada ilusión. Israel Rico, (IR), tan jovén en tales cometidos, que se ha adaptado rápidamente valorando apersonas que le rodean.
Por ANTEFAZ. Copyright-2012
Hablaron de la cabalgata de Reyes, como primer tema En estilos muy diferentes, estuvieron muy elegantes, y no solo en el vestir sino en las actitudes y en la oratoria coloquial, aderezada en ocasiones hasta con sentido del humor.
Da para tanto hablar y tanto hablaron que hago “a vuela tecla” una síntesis de lo que me llamaba la atención, y algunas apreciaciones personales.
La conversación se les iba a propuesta de Bonete (que además actuaba de contertulio, y más por no encontrarse Conchi), por saber de sus pareceres en cuanto al modelo de Cabalgata. Se partía de que el formato no está asentado y que en los sucesivos años y con altibajos se ha ido cambiando, hecho que le vale a IR para resarcirse algo de los fallos habidos en esta última. Los tipos de cabalgata, por lo que dijeron, iban desde orientarla más hacia lo llamativo para los niños con “elementos de animación”, con apenas referenciasreligiosas, salvo los reyes y acompañantes y la adoración; a que se hicieran presentes figuras representaciones, figuras, acordes con el sentido de una celebración
religiosa. Del primer tipo primando el asombro de los peques, estaba IR, en colaboración con Cristian Ibáñez por quien “rompe una lanza”, basado en que los peques quieren ver a los personajes admirados e interactuar con ellos [¿pero es que no es factible aunar sin mezclar las dos versiones?]. PC y AT opinaban que podían unirse las dos facetas; PC que a los nenes les gustan más cosas y sugiere la presencia de los pastores y de otros posibles representaciones; AT no concibe esa Cabalgata sin el protagonismo religioso; lo mismo que B. Como este aspecto se quedaba al albur de las decisiones de los gobernantes en su momento, se deslizaron, como no hubiera sido lógico de otra manera, hacia el
resultado de esta última Cabalgata. Y aquí las posturas si se encuentran, aunque dentro de un orden con mayor, menor o no comprensión, pero siempre fue
un debate entre personas educadas y respetuosas, cosa que tampoco impide que se digan las verdades y los puntos de vista de cada une.
Así como es esperable, lógico y natural, es PC quien sin zarandajas ni cortapisas lanza una severa aseveración con que “hay que reconocer que este año ha sido un desastre total y absoluto” y critica la invasión dela calzada exculpando a padres y niños. IR, hubo de tragarse la invasión, admitiendo sin excusas el hecho; paliándolo como que se están probando modos y maneras, para que cada año se corrijan los errores o defectos; con lo cual el debate ahí al no poner contraposición se difumina, y el concejal echa la tabla de que la
situación económica también cuenta. Lo dicho ultimamente, da pie a PC para poner de manifiesto la incongruencia de por qué el año anterior no redujeron el presupuesto de la Cabalgata como lo han hecho este año [en esta cuestión es donde PC más duramente y repetidamente reprochaba la incoherencia en la manera de actuar en ese acto a tono con la crisis]; la defensa de IR es o la expone algo desvaidamente en que es lo que el equipo de gobierno consideró, tenían una previsión de ingresos que no han venido, que las cosas podían mejorar para el año siguiente; Y PC le hace na afirmación descolocante con que hay gente para la que aún ha salido cara para como ha salido; mas IR
inesperadamente se mueve por el lado siempre sensible de les niñes, aduciendo que estes no han de pagar la crisis que elles no originan y deja que en el pensamiento de cada cual, que no se puede privarles de la gran ilusión; este matiz recibe el elogio de AT [con eso desvía la atención de que no reduciendo presupuesto el año anterior (en consonancia con esa condescendencia infantil) se descoloca entonces con haberla reducido este año (pues la iulusión y la inocencia se pueden merecer eso o más) [lo de la reducción y ajuste
son tan relativos, y según vaya la crisis…].
El defecto más acusado del que hablaron era el de la invasión dela calzada por padres y pequeñes. Ante este hecho IR carga contra la mala educación y el saber estar de algunos padres, y posiblenmente aduzca esto por que antes PC había dicho que no hay que echarle la culpa a los niños y padres [dos expresiones que parecen contradictorias por quedarse cortas ambas, sin llegar a la confluencia como luego se dió]; como atinadamente PC expresa que tal comportamiento irresponsable se podría haber previsto [está fina y
cabal, la política es en mucho previsión y pensar que solo con la concienciación…]; IR no parece tener salida más que no se lo podían esperar que este año fuera más invasivo que el anterior [al mostrarse IR receptor de las sugerencias y colaboraciones, le resta mucha calentura al debate, otra cosa hubiera sido aún hablando de lo mismo con otro u otros colegas]. AT se la ve conciliadora, en dejar claro que todos intentan hacer bien las cosas; y considera inaudito el comportamiento de algunas personas y el peligro que llevaba su comportamiento; y que haya participación de colectivos religiosos.
IR dice sobre el aspecto más fallido, que una cosa es que los personjes que desfilan se acerquen a los niños que al revés [evidente, de este último modo hubiera resultado precioso] y que cuanto más se muevan los personajes menos se acercan [cierta sutil apreciación, si fueran con una coreografía como un boato ya no se acercarían (supongo)], y todos estaban de
acuerdo ¡a ver quien les quita y retiene el deseo engran número de padres y niñes (que otres no) de estar cerca de sus míticos personajes!; y PC da la idea de que se pongan vallas o vayan en carrozas… y entre todes no se detienen mucho a considerar cómo darle solución
El presentador a todo esto no tiene dificultad alguna, dejando las líneas básicas trazadas, para que lasconversaciones transcurran fluidamente sin salirse de cauce. Él mismo comparte que la organización ha sidoun desmadre e insiste en que no se pierda el sentido religioso de la Cabalgata. Dice PC, en plan desenfadado, que si se ponen a rememorar lo religioso, que sepan que Baltasar no era negro.
Todos estaban absolutamente de acuerdo con la brillantez del espectáculo del día siguiente en el teatro Regio.
Por mi parte, yo la vi desde la plaza (más bien placita) de la Constitución, con ojos atentos aunque no ilusionados, pensando a ratos sobre la misión nocturna de rey abuelo, mezclada con la indeseable nostalgia…; pero bueno, solo algunas impresiones y además negativas, pues lo bueno, las colaboraciones, los esfuerzos, los agradecimientos, qué menos que existan y se den; y que más vale deterne en lo mejorable que relamerse paradamente en lo conseguido. Así que:
Al poco de abrir la Cabalgata, pasa mucho tiempo de espera, demasiado en la noche fría aun siendo esperable. Es muy importante la continuidad en estos eventos, sino se produce un enfriamiento y no solo del cuerpo; el paso de las diversas animaciones es agradable con cierta continuidad y sí al final con un poco de separación para aumento dela expectación la entrada de los Reyes.
Era un espectáculo bochornoso, reflejo de incultura, ineducación e insensibilidad insolidaria, el avalanzarse mayores y peques (en estos es natural que se les escapen a sus acompañantes, pero en pocos casos ocurriría eso); daba una sensación nefasta de abuso, de prepotencia, al acaparar a los personajes infantiles, como si ellos fuesen o quisieran ser el centro de la fiesta; y lo peor ,que para la gente respetuosa entre sí, esperando largo tiempo por ocupar un lugar con buena visibilidad y proximidad, se quedasen con la impotencia que les dicta su buena educación de no hacer o mismo, mientras sus hijos boquiabiertos de mirada incomprensible miran a sus padres como desilusionados esperando algo mágico que luego no ocurre. Una pena. Mientras ven regresar ufanos y hasta crecidos a los acaparadores abusadores de la gentes educadas y sensibles, de haber conseguido hacerse una, dos, tres… fotos; sin detenerse en mirar a los ojos desconcertados y entristecidos de les niñes que escasamente han visto de refilón a sus personajes fantásticos, entre una “marabunta” irreflexiva. ¡Disculpen se me fueron las teclas en un aporreo incontenible!.
Todo esto es que lo viví de primera mano, y me parece tenerlo presente. Llevo en la mano una videocámara, casi inutil si es que no quiero retratar a personas que entorpecen la visibilidad. Alzo la vista hasta los luminosos que tratan de hacer la noche mágica, y la fantasía se desborda hasta sentir la presión de una pequeña mano, como si la máquina se rebelase y se hubiera transformado en petición implorante creciente cuando se propaga ¡que viene Dora!… y no se ve nada… miro hacia abajo y veo un cuello girado, inverosimil, picassiano, para clavarme una mirada suplicante…Y el orgullo paterno se inflama, siento el impulso de salir con rabia dando codazos a diestro y siniestro… pero no. Me contuve, ¿podría aguantar al volver la mirada lacrimosa de otra niña, aún más desesperada?. En fin, sursum corda.
El presentador les abre el otro tema: la Retreta, presente y futuro de este acto multitudinario. A mi parecer ni me detengo en un acto, que para retreta ya está el Carnaval. ¡Ah!, los fuegos artificiales ni los vi ni me llaman, para chispas ya tengo bastante.
Llegado el momento, el otro lado de la faz se interioriza, y del recuerdo y tradición resurje Chispo Igualmente cordial
Chispo
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